¿QUÉ LE ESTÁ PASANDO A MI CUERPO?

mujer embarazada

Durante el embarazo y después de este, hay momentos que la mujer puede tener sensaciones que anteriormente no había experimentado y se haga preguntas como: ¿será normal esto que me está ocurriendo?, ¿debería hacer algo al respecto?, ¿dónde puedo buscar ayuda?, ¿me voy “a quedar así” después de dar a luz para siempre?

Para poder conocer mejor cómo es anatómicamente el cuerpo de la mujer durante las diferentes fases de su gestación, debes saber primero como se divide la pelvis femenina y la manera de organizarse los órganos y estructuras en su interior.

a ver así 1

Todos estos órganos que hemos visto en la imagen van a mantenerse suspendidos y conectados entre ellos en el interior de la pelvis gracias a un conjunto de estructuras óseas, ligamentos y músculos que trabajaran de manera armónica para que haya un correcto funcionamiento.

Pero, ¿qué ocurrirá si uno de ellos falla? La mujer comenzará a sentir una serie de síntomas como pinchazos, dolor cuando se encuentre de pie, al caminar o al realizar algún esfuerzo, falta de sensibilidad en alguna zona, etc.

Uno de los principales componentes encargado de dar sostén a la pelvis menor es el suelo pélvico:

Formado por estructuras musculares, fasciales, vasculares y nerviosas, se considera el suelo de la cavidad abdomino-pélvica sobre el que recae el peso de las vísceras que se colocan sobre él y las presiones que se producen en la cavidad abdominal.

Adopta una forma de hamaca, como observamos en la imagen, y es atravesado  por el conducto anal, vagina y uretra.

a ver así 2

 

Durante el embarazo se producen una serie de adaptaciones anatómicas:

Fisiológicas

Posturales y motoras

· Sistema cardiovascular:

↑↑↑FC, Volumen sanguíneo y gasto cardiaco.

 

· Función pulmonar:

↑↑↑ consumo de O2, Hiperventilación y disnea.

 

·Sistema urinario:

↑↑↑de la frecuencia de micción.

 

·Sistema digestivo:

Modificaciones en el apetito, nauseas y vómitos, estreñimiento, ardor de estómago…

 

·Metabolismo.

 

·Modificaciones dermatológicas.

 

·Cambios en genitales y mamas.

 

·Sistema inmunológico.

 

 

· Los cambios rápidos de peso y su redistribución durante el embarazo tienen una relación directa con la incidencia y severidad del dolor de espalda.

– La modificación del patrón de marcha de   las mujeres →  anchura de paso aumenta un 50% de media según avanza el embarazo.

– En el último trimestre se produce una hipermovilidad de las articulaciones sacroilíacas, sacrococcígea y la sínfisis pubiana:

– Dificultades posición bípeda

– Frecuentes lumbalgias al final de la gestación.

 

· Atrapamiento de N. periféricos Dolor ciático

· Dolor tensión de ligamentos

 

a ver así 3

 

Y sin olvidarnos de la diástasis abdominal, la cual se considerará fisiológica en el embarazo, pero no deberemos perderla de vista si continúa presente tras la cuarentena, ya que podría dar problemas posturales y viscerales a la mujer

foto diastasis

La diástasis es una separación de los rectos abdominales, su repercusión es bastante importante, al 66% de las mujeres en el último trimestre le aparece, y se considera diástasis cuando entre ambos rectos hay una separación mínima de 2,5 cm.

Los factores de aparición son varios:

  • multíparas
  • ganancia de más peso en el embarazo
  • bebés muy grandes y cesárea
  • estado físico de la madre antes del embarazo
  • número de partos y tiempo de recuperación entre ellos

 

Efectos y disfunciones sobre el suelo pélvico tras el parto:

 

La mayoría de las lesiones del suelo pélvico ocurren durante el primer parto vaginal y las causas pueden ser:

  • Roturas por desgarros o episiotomías.                        a ver así 5
  • Desinserciones y sobrestiramiento.
  • Utilización de instrumental.
  • Duración del expulsivo (>1h).
  • Peso del bebé.
  • Determinadas posturas maternas durante el parto.
  • Tipo de pujo realizado.
  • Edad materna.

 

Todo esto deja huella en la mujer y da lugar a la aparición de disfunciones como  la incontinencia urinaria de esfuerzo, urgencia o mixta, salida de la cavidad pélvica de órganos  como el útero, vagina y recto, disfunciones anorectales o sexuales, etc. Es por todo ello que deberá ser importante preparar tu cuerpo para prevenir estos problemas y facilitar la salida del bebe cuando la mamá se encuentre en el momento del parto.

¿Cómo podemos hacerlo?

Algunos deportes como salir a caminar, actividades acuáticas, pilates y yoga adaptado para embarazadas, etc. pueden servir de gran ayuda a la mama a reducir las molestias que  aparezcan durante la gestación además de mantener un tono muscular adecuado que ayude a su cuerpo a adaptarse a los cambios físicos que experimentará.

De manera conjunta a estas actividades, recomendamos que cuando alcance la semana 32 busque a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para que le guie y acompañe durante la preparación al parto.

Las sesiones de preparto estarán enfocadas a trabajar la elasticidad del periné y mantener la musculatura del suelo pélvico firme para que la recuperación del post-parto sea mejor. Por otra parte, toda esta preparación ayuda a la madre a prepararse de manera psicológica enseñándole a través de la respiración y el Epi-no a realizar pujos que sean menos lesivos para su suelo pélvico.

Una vez pasado el parto y haber dejado que atrás la cuarentena, será el momento de empezar recuperar tu cuerpo. Según como haya sido tu parto y los síntomas que tengas, el fisioterapeuta realizará una valoración y marcará un plan de tratamiento adecuado a ti en consulta, ya que, cada mujer es diferente y debe quedar claro que no todas necesitan el mismo tipo de tratamiento. El parto implica un gran esfuerzo físico para el cuerpo además de todos los meses de gestación, es por eso que deberá introducirse el deporte de manera progresiva y siguiendo unas pautas al principio, ya que, quizás lo que piensas que te está haciendo bien porque lo practicabas antes de estar embarazada, ahora no te esté beneficiando demasiado.

La gimnasia abdominal hipopresiva puede ser un buen comienzo para empezar a recuperar tu cuerpo, pero te recomiendo que lo hagas junto con un fisioterapeuta. Los ejercicios como las planchas o la natación también serán una buena opción.

 

 Sandra Lapiedra Castellote

Fisioterapeuta col. núm. 1630

Anuncios