PILATES & DEPORTE

Hoy vamos a hablar de los beneficios de la práctica de Pilates para los deportistas, tanto de élite como a nivel amateur. Para ello vamos a reflexionar un poco acerca de lo que implica un gesto deportivo, pensemos por ejemplo en un saque de tenis. Nos pueden venir a la cabeza palabras como velocidad, precisión, fuerza, explosividad… y CONTROL. Y en este punto nos preguntamos: ¿dónde empieza el control del movimiento? El control del movimiento comienza en el centro del cuerpo, en lo que actualmente es bien conocido como el “CORE” o “CENTRO”. El “core” está formado por la musculatura estabilizadora profunda del abdomen y de la espalda, así como el suelo pélvico y es necesario que se contraigan de manera eficaz para que el cuerpo quede estable y con ello obtengamos la capacidad de sacar el máximo rendimiento al gesto deportivo. Además, un buen control postural por parte de la musculatura estabilizadora es una manera muy eficaz de prevenir un gran abanico de lesiones.

Para tener un buen control del core es necesario un entrenamiento específico de una serie de músculos: transverso del abdomen, suelo pélvico, diafragma y musculatura paravertebral. Dichos músculos deben contraerse de manera previa al gesto deportivo y además, con una calidad de contracción óptima y coordinada para generar la estabilidad necesaria a nivel central que permitirá una precisión a nivel distal. Pilates, es uno de los métodos más conocidos para el entrenamiento de dicha musculatura, ya que requiere de la coordinación de la respiración con la contracción de dicha musculatura previa a un movimiento específico. Además, es importante que el deportista adquiera una buena conciencia corporal y control de su cuerpo, lo que también se consigue a través del entrenamiento con el método Pilates.

Pongamos un ejemplo de ejercicio para que nos entendamos mejor. Como se puede ver en la imagen, en cuadrupedia elevar una pierna y el brazo contrario, requiere mucho control a nivel central (sí, aunque parezca una tontería). La mejor manera de darte cuenta es que te pongas manos a la obra, tienes que intentar que tu columna lumbar se quede completamente estable cuando muevas las extremidades, tanto al subirlas como al bajarlas. Este control se consigue gracias a la activación de la musculatura estabilizadora y a la conciencia corporal de conocer cuál es la posición neutra de nuestra columna lumbar. Lo más frecuente, es que al levantar la pierna se te tienda a arquear la columna lumbar, y tu peso se desplace hacia la pierna que tiene apoyada cambiando así la posición de la columna también haciendo que se incline,  probablemente porque nunca te han explicado cómo se estabiliza tu espalda o porque nunca habías entrenado de esta manera.

posición pilates

Aprender a estabilizar tu cuerpo requiere paciencia, tiempo y constancia, además de un buen fisioterapeuta con el que poder trabajar de manera individual o en grupos reducidos para que te pueda corregir sobre todo en las primeras fases de aprendizaje. La dificultad de los ejercicios aumenta conforme vas progresando y en el caso del deportista irán orientados a trabajar el gesto deportivo. Así que ya sabes, ahora solo falta empezar a entrenar!

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